RRSS17/11/20189min1

La poesía es un género literario que traspasa las fronteras de la epidermis y suele erizarnos la piel, la poesía que se ha llegado a calificar como poco rentable, a veces poco valorada, otras tantas como un montón de palabras que riman o suenan bonito. Las referencias de poetas consagrados en nuestro país y el contexto latinoamericano son gigantescas, por fortuna: Octavio Paz, Jaime Sabines, Efraín Huerta, José Emilio Pacheco, Rosario Castellanos, Concha Urquiza, Pita Amor, entre muchos más que marcan una tradición e influencian el trabajo de las y los que vienen. A veces se conjuntan otras labores en el arte para hacer más completo el trabajo de quienes producen, de pronto los poemas son canciones, son música, son Monocordio o Fernando Rivera Calderón, esta semana reseñamos el primer poemario de este destacado juglar.

Fernando Rivera Calderón nació en la ciudad de México en 1972, personaje multifacético que ha incursionado en la radio como conductor, con el programa “El Hueso” en el que colaboró por más de 10 años, es músico su proyecto Monocordio es lo que él denomina su alter ego musical, ha incursionado en el periodismo, donde el legendario cronista deportivo Fernando Marcos lo descubrió escribiendo un poema en la redacción de deportes del periódico en que trabajaban y le dijo “Tal vez usted no sepa nada de deportes, pero es un poeta. Desde entonces ha escrito además de poemas, crónicas de lucha libre, argumentos para historietas, entrevistas, reseñas de teatro y música, reportajes, columnas políticas, horóscopos, guiones de radio y televisión, canciones de amor, parodias y espectáculos de cabaret. Conduce el programa cultural “La Hora Elástica” que se transmite por Tv Unam.

Llegamos tarde a todo es un compendio con una diversidad de temas que mantienen un hilo conductor que les define, por un lado una crítica social con tintes de sátira y humor que caracterizan a Fernando y por otro la sensibilidad personal y los temas de los que no podemos huir sin pasar por lugares comunes cuando se trata de (ya lo veían venir) sí, el amor y el desamor, poemitas de rompe y rasga que no lo parecen tanto cuando se plantean de una forma creativa y vivencial.

Fernando es un tejedor de la palabra, un artesano que nos regala destellos que parecen fáciles de lograr, como si hubieran sido escritos de un tirón, pero al mismo tiempo algo se encaja como una espina cuando le posamos la vista a su obra, es cautivante que el sentido de esos Electrodomésticos, por ejemplo, pierdan su toque neoliberal de consumo y adquieran un valor sentimental, estético en la manera en la que se describen y así captamos el mensaje sobre un refrigerador que nos demuestra quién se echa a perder o que la licuadora tiene muchas funciones exuberantes que nos emocionan entre ablandar, extraer y cambiar, porque es así como atractivamente se nos presentan.

En los Haikús de un viejo payaso oriental que más que mantener el estilo de género poético de origen japonés nos encontramos con aforismos muy jocosos que nos sacan algunas sonrisas o hasta carcajadas entre epitafios, referencias musicales y literarias, deseos, aludiendo por ejemplo a un Bolero Comunista diciendo Mao Tse-Tung pero yo no dejo de pensar…

Y un cierre con un trabajo impresionante que tiene por inspiración a Juan Gabriel este cantante y compositor tan entrañable al que de tanto extrañar han querido hasta revivir en recientes fechas, pero que Fernando se encarga de mantener sino vivo por lo menos el imaginario colectivo de la admiración con referencias a anécdotas y valiéndose de estrofas de canciones icónicas como referencia del homenaje a Alberto Aguilera Valadez.

Comencé describiendo las tres últimas partes del poemario, pero me faltó comenzar por el principio tal vez lo estaba reservando como plato fuerte especialmente para dos poemas, el primero que da título al libro, Llegamos tarde a todo nos da una excelente bienvenida al universo de Rivera Calderón, estas características que mencionamos antes: sátira y humor, con un tinte de realidad, nos acompañan en este texto cadencioso que podemos sentirlo cantar en nuestro interior, esa lectura que nos hace sonreír ante la mirada extrañada de los que nos rodean en los cafés, en las salas de espera, en la fila del banco, mientras que avanzamos y la sonrisa se borra para dejarnos un ligero vacío y tal vez muchas preguntas.

El segundo poema que destaca por su manera de ser construido se hace llamar El hubiera, que iba a ser un poema de amor y que de nuevo nos lleva bailando, siguiendo toda una historia que es y que ya no, como tantas veces hemos visto o nos ha pasado, tal vez tiene que ver que para mí destaque tanto simplemente como un ejercicio de proyección, en el fondo todos hemos sentido que pudimos haber escrito el poema más meloso de amor pero que al final no llega a cristalizarse cuando el corazón se nos rompe y sólo queremos pensar en lo que pudo haber sido.

Claro que en este apartado hay otros poemas que no tienen desperdicio como Pérdida Total, Houston tuvimos un problema, Advertencia final y El mal del olvido. Hay que acercarse a este trabajo que cabe destacar cuenta con el diseño y las imágenes que caracterizan a Alejandro Magallanes con una atractiva portada con la que también podemos jugar, está editado por Almadía. Cerramos con un fragmento:

El mal del olvido

“El olvido es la sobrevivencia”, decía Sabines.

Pero a cambio

de dejarnos vivir

nos vuelve huecos.

Se queda la memoria de las noches

y los besos.

Termina siendo

un acto reflejo

que se lleva

todo aquello

que nos duele.

Pero el dolor

se parece tanto al amor,

que el olvido no distingue

y devora todo.

Y, de pronto,

uno despierta

sin saber cómo

ha llegado ahí.

Sin comprender

esa mirada triste

que sale del espejo

ni esas marcas invisibles en el alma.

Y en esa angustia de no poder recordar

ni rostros ni rastros ni restos, uno es el olvido

y no recuerda ni siquiera que un día va a morir.



RRSS15/11/20181min1

¿Cuál es la importancia del bambú para el estado de Colima?

El bambú está teniendo un gran auge debido a que es amigable con el medio ambiente al poder ser reutilizado de manera integral como en construcciones, artesanías, muebles, platos desechables, carbón o comida, además de la frescura que le aporta a la zona.

En entrevista para “Aquí Entre Nos” con el Ing. Agrónomo Abel Salazar Silva de Bambucol.



RRSS14/11/20181min1

Time Higher Education The university ranking es un ranking que evalúa 4 aspectos: la enseñanza, la investigación, la transferencia de conocimientos y la perspectiva internacional de las instituciones, donde la Universidad de Colima se posiciona en el lugar 101 de las 1300 universidades ubicadas en 93 países.

Multi-Ranking evalúa 6 áreas: la enseñanza y el aprendizaje, la investigación, la transferencia de conocimiento, la orientación internacional y el compromiso regional en 1614 instituciones de 95 países.

¡Enhorabuena! Universidad de Colima por proporcionar servicios de calidad internacional.



RRSS14/11/20181min1

El ser humano necesita prevenir enfermedades, de la misma forma, las mascotas también necesitan llevar un control de salud que las ayude a conservar su bienestar y una mejor calidad de vida antes de que cualquier situación o estrés los perjudique.

Tener un animal doméstico conlleva aplicar atenciones y cuidados de manera frecuente para que pueda tener una vida saludable y plena. Debido a estas necesidades surgen las vacunas, así que si deseas conservar feliz y saludable a tu perro o gato, deberías considerar las vacunas de tu mascota como prevención.

Patricia Alejandra Avalos Cruz, Médica Veterinaria nos responde ¿Por qué es importante la cartilla de vacunación de nuestras mascotas?



RRSS12/11/20181min1

¿Te imaginas utilizar la luz vehicular como un medio de comunicación para enviar y recibir información a través de la radio frecuencia? Parece algo de ciencia ficción, pero hay oficios para los cuales sería bastante necesarios, incluso de vida o muerte, como para los mineros.

César Arzudia Meza y Marcelo Maciel nos explican mejor cómo ha sido el desarrollo de esta investigación y cuál sería su aplicación en el mundo real.



RRSS09/11/20189min1

Hablar de la muerte es un tema que suele confrontarnos con la negación, pensar en que nuestra presencia en el plano que compartimos tiene fecha de caducidad nos causa incertidumbre, temor, evasión. Por otro lado nuestra necesidad de nombrar y de expresar las percepciones sobre la muerte tienen cabida también hay quien en este recorrido cíclico de nacer, crecer, reproducirse (o no) y morir, necesita decir y compartir, ese es el caso de libro que reseñamos esta semana se trata de Fotosía Fotografía y Poesía La Muerte viene y va… de Carlos Diez

Carlos Diez es de nacionalidad colombiana y radica en la capital del estado desde 1991; es comunicólogo social, doctor en Ciencias Políticas y Sociales y profesor investigador de tiempo completo en la Facultad de Letras y Comunicación de la UdeC.

Su trabajo como investigador social y docente ha sido reconocido por diversas universidades y en varias partes de Latinoamérica. Actualmente trabaja en  varios proyectos que tienen que ver con fotografía e identidad.

Fotosía, esta palabra que nos remite a la combinación de Fotografía y Poesía es justamente lo que encontramos a lo largo de 149 páginas dónde se plasma lo que Carlos describe como un solo corpus identitario del autor. Una recopilación de textos e imágenes que nos remiten a la muerte.

La muerte se puede describir desde diversas áreas del conocimiento como motivo de estudio, intercambio, disertación, pero habríamos de convenir que muy pocas veces le esperamos o tenemos consciencia de su llegada. La experiencia en nuestro paso por la vida es la encargada de trazar nuestras vivencias con la muerte, nuestro camino también se marca de ausencias de a quiénes extrañamos y consideramos que partieron antes. A veces hablamos de la partida como el egoísmo del que se queda, el problema es para quien está aquí, aunque el dolor y el proceso de duelo nos hagan percibir de forma diferente cuando un ser querido deja este plano que llamamos terrenal y va hacia otro que no conocemos pero del que mucho se especula.

Y de esto Carlos nos narra y describe de forma cercana, percibimos como la muerte de su padre le marcó, nos habla también de su enfrentamiento con ella, de cómo le habla, a veces le susurra otras le dice con fuerza, la describe, la traza a esa que no sabe cuándo se lo va a llevar pero está seguro de que es inevitable, y no le teme.

El libro está dividido en cuatro apartados: Uno, La rosa que se abre, Te fuiste azul y la muerte nuestra. Cada uno de ellos contiene varios jirones del alma, como el mismo Carlos describe a sus textos a quienes no pretende dar el nombre de poesía.

Esos jirones estrujan a quienes leen, acompañados de fotografías en blanco y negro que nos remiten a las visitas que realizamos a los cementerios, de nuestra forma de visitar las tumbas que en muchas ocasiones se comparten como terrenos y propiedades familiares y hasta se heredan, se limpian, se les da mantenimiento, en todo eso pensamos mientras vemos fotografías de coronas con papel plastificado  de colores, cruces, flores, imágenes religiosas, tierra, tumbas modestas y mausoleos cuidados, personas que visitan a sus muertos y que en algunas ocasiones posan o son captadas sin que se percaten.

Además de hablar de las inquietudes de la muerte y su acecho, Carlos atraviesa un tema inevitable para quien escribe: el amor y sus manifestaciones, pues en este ciclo gran parte de lo que hacemos se conforma de este concepto a veces muy abstracto de representar a quien hemos amado, a quien sigue en nuestra vida y los muy personales y diversos tipos de amor que profesamos, pues al hablar de un corpus de vida como es el caso de Fotosía necesitamos ir por este camino también, esta faceta amorosa se enfatiza en el apartado La rosa que se abre, aunque no por ello Diez abandona el hilo conductor de su libro, la muerte sigue implicándose para que él y quienes leemos no olvidemos que hoy estamos, y la certeza es que partiremos en algún momento que desconocemos.

En la muerte nuestra apartado final encontramos cómo el nombre nos dice las confrontaciones colectivas con el destino final, incluido una vivencia acuestas del autor con la guerra en Colombia y las miles de personas que vistas como un número más producto de intereses cruzados, de bandos y de dinero perdieron todo, hasta su derecho de existir. De esta forma es cómo ahora coincidimos con Carlos Diez y lo que vemos en México de forma lamentable nos remite al contexto en Colombia, nos hacemos preguntas similares, queremos que pare y no sucede.

En cada texto podemos identificar algún destello de lo que hemos sentido, de las preguntas que nos hacemos de forma cotidiana y es que la muerte viene y va, pero la recibimos y bajito decimos que la esperamos que no tenemos miedo, aunque a veces si sentimos que titubeamos un poco, vale la pena espejearse en Fotosía Fotografía y Poesía La Muerte viene y va…el libro está recién estrenado y se le puede encontrar en formato electrónico e impreso, está editado por Puertabierta Editores y se le puede adquirir a través del contacto directo con Carlos Diez a quien le pueden contactar a través de Facebook o buscarlo de manera personal en la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima. Tiene en puerta varias presentaciones para diversos públicos no solo en nuestro estado sino en otros lugares del país, e incluso una gira por los Estados Unidos para compartir sus vivencias, cerramos con un fragmento:

Ahora soy más sombra

Algunos comprenderán mi despedida final, una suprema ausencia, mi despedida fatal.

Todo está ausente ya: mis recuerdos felices, revividas mentiras y cuanto de mí había.



RRSS08/11/20181min1

Cecilia Balladares y Rosalinda Valle del Programa VALPAR, nos hablan de “Empleador incluyente“, que parte de la estrategia “Abriendo espacios”, la cual busca incluir a personas con discapacidad en adultos mayores a un espacio laboral formal, que cuente con todas las prestaciones y un ambiente laboral favorable, sin discriminación. Cabe destacar que además se busca capacitar a los usuarios para el autoempleo a través de cursos de actualización o enseñanza de alguna profesión.

Para más información puedes comunicarte a la Secretaría del Trabajo al (312) 3162000 Ext. 26107 y 26108.



RRSS07/11/20181min2

Blanca Hortencia Bermúdez Martínez es Maestra en Educación y Responsable del Ballet Folklórico Mitoteliztli, que se encuentra integrado por estudiantes de los Bachilleratos 5 y 20 de la Universidad de Colima, una actividad complementaria que fortalece la educación integral en los alumnos.

Con varias generaciones en su haber y presentaciones tanto locales como al interior del país, el grupo se encuentra cumpliendo su octavo aniversario a finales de noviembre. ¡Enhorabuena!



RRSS06/11/20181min1

El plátano es uno de los alimentos más consumidos para nuestro estado y en general para los mexicanos, utilizándolo como ingrediente en diversos platillos que se han vuelto tradición en diversas zonas. De manera local, Colima es un estado afortunado al tener un potencial productivo de plátano con más de 7 mil hectáreas y 500 productores que exportan al mercado nacional e internacional.

En entrevista para “Aquí Entre Nos” con el M.C. Alejandro Bernal Astorga.



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